martes, 12 de agosto de 2008

Pablo Pineda " Soy sindrome de Down y a mucha honra"

Tengo 30 años. Nací y vivo en Málaga. Estoy diplomado en Magisterio y terminando la carrera de Psicopedagogía. Lucho por la defensa de los derechos de las minorías sociales. Creo que vivir sin creer es un poco deprimente. He prologado el libro La vida con síndrome de Down, editado por la fundación Invest for Children.Nací en una familia de clase media, soy el menor de cuatro hermanos y soy síndrome de Down (S. D.) con un grado de minusvalía del 33%. - ¿Fue a un colegio especial? - No, estudié en el colegio público. Siempre hemos tenido que luchar para que me aceptaran. Tuve la suerte de conocer a un profesor universitario, Miguel López Melero, que ha sido una persona fundamental en mi vida y que ha luchado a brazo partido para que me aceptaran en la universidad. - ¿Qué recuerda del colegio? - Tengo recuerdos muy buenos, mis compañeros me querían mucho. Fue una época feliz. Lo peor fue segundo de BUP porque me tocaron compañero que se sentían superiores a mí. Me trataban con altivez y con desprecio. Siempre estaba solo. Aprendí lo que eran los prejuicios. Más de una vez estuve tentado de tirar la toalla. - ¿Qué tal en la universidad? - La sorpresa de ver a un chico como yo en la universidad estaba en la cara de todos, pero me los gané; aunque al final todos desaparecieron. Siempre me pasa lo mismo: la voluntad es buena y el prejuicio grande. Para personas como yo la lucha y los palos son mayores. - ¿Qué quiere usted en la vida? - Que los niños con síndrome de Down se vean como personas normales y con derechos. Somos los grandes desconocidos, la sociedad no sabe cómo somos, ni qué mundo interno tenemos, no saben nada. - Pues explíquemelo. - Somos personas con mucha sensibilidad, capaces de hacer muchas cosas; pero la sociedad nos minusvalora y nos aparta. El problema no está en nosotros, está en la mirada de los otros. No no nos ven como personas con sentimientos, valores, ética, moral. - ¿Cree que alguien se cuestiona su moral? - A los chicos y las chicas normales los ves cogidos de la mano por la calle, ves como se dan un beso; si eso lo hace un S. D. es escandaloso. Hay quien piensa que no debemos salir ni a la calle y, por supuesto, que tengamos relaciones sexuales es una aberración. Todavía se sigue pensando que el S. D. es una enfermedad. Todo eso se debe superar.
Hay grados y grados. - Yo no hablaría de grados, sino de diferencias. El discurso de los grados no existe, se lo han inventado los psicólogos con su afán por medir. En realidad, todo depende de cómo se nos vea, se nos puede ver como personas o como enfermos. - Un matiz importante. - Sí, porque si nos miran en positivo, somos personas que podemos trabajar, estudiar, amar. No llegaremos a ser Einstein, ni tampoco el 99% de las personas normales.- Pero usted es el único S. D. en Europa que ha obtenido un título universitario. - Porque he sido casi el único en el que se ha conjugado una familia y algunos educadores que han confiado en mí, que han luchado para que tuviera un futuro y fuera independiente. Nunca me han superprotegido, me han exigido y me han dado responsabilidades. Eso que es tan escaso, la confianza, me ha hecho único. - Es usted muy listo. - He tenido la suerte de cruzarme con profesores que me han exigido como a todos, nunca me han hecho una adaptación curricular. Si a una persona la sobreproteges, la condenas de entrada, la dejas sin futuro. - ¿Cuándo se enteró de que era S. D.? - Tenía 7 años cuando López Melero me explicó con mucha calma en qué consistía. Yo le interrumpí: "¿Soy tonto?". "No, si tú quieres seguir estudiando, tú puedes". Me dijo lo que yo quería escuchar, que no era tonto; a partir de ahí he luchado por este colectivo con el que me siento tan en deuda. - ¿Por qué tiene sentimiento de deuda? - Porque ser modelo para muchos padres de lo que pueden hacer de sus hijos con S. D. me da apertura y posibilidad. - Usted, ¿qué pensaba de sí mismo? - La medida de mí mismo me la daban los demás. Cuando una señora se me acercaba por la calle y decía: "¡Ayyyy, pobrecito angelito, qué pena!", me daba mucho coraje. Pero cuando supe lo que era el S. D. me liberé, apareció el espíritu de lucha con toda su fuerza. - ¿Qué es el S. D.? - Es una alteración cromosómica, es así de sencillo, pero después vienen las interpretaciones médicas, pedagógicas, psicológica, neurológicas..., que comienzan a darle el carácter patológico. La ciencia lo que ha hecho - y voy a decir una palabrota, con perdón- es convertirnos en una mierda. Se ha escrito mucho sobre el S. D., pero nadie ha venido a preguntarnos qué sentimos, qué creemos, qué queremos. - ¿Qué es lo importante en la vida? - Tener las ideas claras y apostar por tus sueños digan lo que digan los demás. Hay que tener criterio propio y perseverar, porque hay mucha gente que te intenta manipular, y te dicen que algo es imposible porque ellos no se ven capaces. Hay que cultivar la propia personalidad. No podemos conformarnos con lo que hay, ni con la sociedad que tenemos, ni con lo que estamos haciendo con este mundo. - Es usted muy fuerte. - La autoestima es fundamental, por eso repito que yo soy S. D. y a mucha honra. Nuestro problema es el "no puedo". He tenido la suerte de que me han repetido continuamente: "Tú puedes". Ese es el secreto de la vida para mí: ideas claras, confianza en uno mismo, amor hacia uno mismo y afán de superación. No os conforméis con lo que hay .

10 comentarios:

HECTOR dijo...

PERO CLARO QUE ESTOY DE ACUERDO CONTIGO PABLO TU PUEDES Y SIEMPRE PODRAS SI ASI LO DISPONES.YO TENGO UNA HIJA CON SINDROME DE DOWN SE LLAMA GALILEA ESPERO QUE ALGUN DIA PUEDAN PLATICAR DE SUS COSAS, ELLA TIENE AHORA DIEZ AÑOS. ES UNA NIÑA PRECIOSA QUE SIEMPRE MOSTRA UNAS GANAS ENORMES DE VIVIR Y DE VICIR PLENA.
MUCHAS GRACIAS POR TU CHARLA. SIGUE CADA DIA MEJOR. MI NOMBRE ES HECTOR SOY DE MEXICO MI CORREO ES linix92@hotmail.com

Vancrof dijo...

muy buen mensaje... felicitaciones

Johanna León dijo...

En verdad mis respetos, tienes una autoestima mucho más alta de las personas que generalmente nos consideramos 'normales'. En el empeño y el tu puedes está la clave del éxito.
Mi nombre es Johanna, tengo un primo con SD, desde ese momento me empezo a interesar mucho más del tema, ahora estudio nutrición y quería enfocar mi tesis en este grupo de personas. Te dejo mi correo joha1_653@hotmail.com
GRACIAS

Carlos Eduardo dijo...

Excelente, Pablo hoy estoy mas convencido que antes sobre la admiración que siento por personas como usted que nos muestran a nosotros los que la Sociedad tilda de normales que las limitantes las ponemos en nuestra mente (No entiendo por que nos llaman normales si hacemos guerras, y vemos a nuestros semejante como ud de una manera distinta, cuando uds como ud lo ha descrito aca es una alteracion cromosomica me pregunto yo y nosotros los llamados normales que tipo de alteracion tenemos creo que la peor la falta de cordura y raciocinio)

Anónimo dijo...

X DIOS Q VERGUENZA!!!! AUNQ SE VISTA DE SEDA....

maria martinez dijo...

Pablo Pineda sos un ejemplo de persona, mis mas sinceras felicitaciones, el mundo seria distinto si todos fueramos como vos, seria mas humano

maria martinez dijo...

esto va para anónimo, a mi me das vergüenza tu, por el comentario que hiciste da la cara no te excudes en el anonimato, vos das lastima

Debora dijo...

Pablo te felicito de todo corazón, entré a este maravilloso mundo ya que soy madre de una pequeña de 1 año con SD y espero de ella sea una gran persona, como lo quieren la mayoría de los padres para con sus hijos. He analizado en este último tiempo, que saca el hombre, como ente humano, tener un coeficiente intelectual elevado si no lo usa para bien. Lo escencia de la vida está en ser buenos, entregar amor que mucha falta le hace a este mundo lleno de superficialidades como el anónimo que posteó aquí en tu blog, como el o ella son personas tan pobres de espíritu que dan realmente pena.

Mucho éxito en todo y claro siempre podrás!!

Saludos desde Chile
Atte.
Una mamá especial

Anónimo dijo...

Eres el ejemplo a seguir, muchas felicidades Pablo.
En buena hora te deseo lo mejor, un fuerte abrazo para ti.

Anónimo dijo...

Soy ángel centeno tengo una hermosa niña d 3 años con s d estamos muy orgullosos de ella por todo lo q a logrado a sido por su esfuerzo m refiero a pararse comer es muy enojona pero muy cariñosa le doy gracias a dios porq es mi hija y la volvería a escojer y felicidades por ti porque ustedes son orgullo de este mundo en. Hora buena desde puebla papa de lupita